jueves, 17 de enero de 2008

Las primarias demócratas: una aproximación

Es poco original, pero escribiré unas lineas sobre esta elección que los medios de comunicación españoles siguen con interés (no estoy tan seguro que a los ciudadanos les interese), aunque con bastante desconocimiento del proceso electoral.

En primer lugar, debemos aclarar que a diferencia de España, los ciudadanos eligen a sus candidatos. Es decir, que las candidaturas no se eligen en opacas reuniones de juntas directivas de partidos, sino en diáfanas elecciones donde los votantes registrados en cada partido participan de la vida política, escogiendo entre las diferentes vertientes de un mismo partido. Esto habla a las claras de la calidad democrática.

Ahora bien, en el caso de Estados Unidos, las elecciones se realizan en distintos días. Cada estado (similar a nuestras comunidades autónomas) elije el día. Tradicionalmente, hay estados que tienen primarias temprano y otros más tarde. Además las primarias respetan las tradiciones de cada estado. La enorme mayoría de los estados realizan elecciones con centros de votación tal como en una elección general (la diferencia es que hay menos centros de votación). Unos pocos, por el contrario, realizan los llamados Caucus (pronúnciese ˈ-kəs). Estos Caucus, son una especie de asambleas vecinales, donde las decisiones se toman por mayoría y votación a mano alzada.

Hagamos un poco de historia de primaria demócrata. Antes de que estuvieran oficialmente lanzados los candidatos en la contienda electoral, Hillary Clinton corría con mucha ventaja. Todos los periodistas la daban como "la candidata". Sin embargo los procesos políticos son largos. ¿Por qué ella encabezaba la lista de posibles candidatos? Posiblemente porque era una política con una gran exposición pública. Había sido 8 años primera dama, liderando cambios importantes (no solamente la malograda reforma a la sanidad pública americana). Es senadora por el estado de New York. Ha mantenido serias diferencias con la administración del presidente George W. Bush. En contrapartida, el senador Barack Obama era un gran desconocido para el gran público americano. Es senador por el estado de Illinois desde hace pocos años. No ha tenido gran experiencia en la política nacional. Su discurso era casi desconocido para la mayoría de votantes. Finalmente John Edwards es un ex-senador del estado de Carolina del Norte, que si bien participó en la primaria demócrata de 2004, tiene un discurso que difícilmente llegue a un porcentaje mayor del que actualmente le dan las encuestas. Lo que sí es claro hasta ahora es que John Edwards es un claro tercer puesto.

Conforme van pasando las semanas, los candidatos se dan a conocer a sí mismo y a sus propuestas. Es por ello natural que Obama haya subido (partía de un punto muy bajo) y que Hillary haya bajado (partía de un punto muy alto).

Si analizamos al historia de las nominaciones demócratas, pocas veces se ha dado una victoria aplastante de un candidato. Es quizás lo reñido de la elección primaria lo que hace que luego el partido se cohesione con el candidato ganador. Normalmente se han llevado elecciones primarias sin ataques personales entre candidatos. Se discuten diferentes programas, diferentes enfoques, pero nunca un enfrentamiento personal (no gusta al público).

¿Quién ganará estas primaria? Yo creo que Hillary. Los votantes de las primarias, en el fondo quieren un candidato que en noviembre gane las elecciones generales. Esto, hoy por hoy, solo lo puede garantizar Hillary. Ella tiene la experiencia y la capacidad necesaria para ocupar el despacho oval. Hasta ahora lo está demostrando: New Hampshire y Nevada. Veremos que dicen las urnas en los otros estados.
Lo que sí queda claro es que Obama es el candidato de los medios de comunicación (al menos lo europeos), que se regocijan con cada dificultad de Hillary. Muchos periodistas que escriben en medios españoles magnifican, ya sea de forma interesada o por mera ignorancia, la figura de Obama como un líder cuyas emociones verdaderas y pintan a Hillary como una falsa que sólo quiere ganar la elección. Me parece una descripción pobre y poco elaborada, que no resiste el menor análisis. Si hay algo que no se le puede imputar a Hillary es falta de preocupación por sus conciudadanos. Lo demostró durante sus 8 años como primera dama y también en estos años desde su escaño del Senado.
Por hoy suficiente. La próxima más.

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